Membresía

Una semilla debe ser plantada para cada visión. Compromiso y dedicación son los requisitos básicos para triunfar. Pero sin la semilla adecuada nada podrá crecer. Toda visión requiere y comienza con una semilla financiera. Si no hay semilla, no hay cosecha. Según Génesis 8:22, “Mientras la tierra exista, habrá siembra y cosecha, frío y calor, verano e invierno, y días y noches.”


Su contribución como socio de la HCCA no es una deuda que pagar, sino una semilla plantada en el Reino de Dios. Una semilla que permitirá que las bendiciones de Dios se multipliquen y manifiesten en su vida al 30, 60 ó 100 por ciento. Y lo que es más importante, una semilla que nos permita cumplir con "La Gran Comisión" que Jesús nos dio: "Predicar el Evangelio a todas la naciones". Podemos llevar todo a cabo si trabajamos como hermanos y hermanas unidos como parte del cuerpo de Cristo.

¡La hora llegó, está aquí, es hoy!